Y cual es nuestra sorpresa que el tiempo por aquellas tierras nos da una tregua para poder disfrutar del extraño paisaje de las Bardenas Blancas.
El domingo salimos desde Castildetierra para hacer el Castillo de Peñaflor, pero las lluvias de dias anteriores han llenado de agua los cauces de algunos barrancos que normalmente estan secos y no encontramos la forma de vadear el primero de ellos con agua hasta la rodilla.

Esquivando varios barrancos y buscando el mejor paso por estos laberintos de tierras rojizas nos plantamos en la cima sin mayor dificultad, picamos algo y tiramos para abajo por la otra vertiente.
Como a algunos esto nos parece poco, cogemos los coches y nos aproximamos hasta la Cañada Real desde donde salimos para subir al Rallón. Monte mas bonito por sus vistas que el anterior y que nos muestra todo un paisaje de crestas y barrancos de tierra arcillosa.
Los niños disfrutaron de lo lindo en la bonita travesía que hicimos, atravesando barrancos y subiendo y bajando crestas durante todo el día, teniendo que subir a rescatar a mas de uno por subir mas arriba de lo que debían.
Travesía bonita por el paisaje mas extraño de las Bardenas que subiendo por el paso de los Ciervos nos deja en la meseta superior donde podemos atacar la cima del Piskerra. Hermosas vistas desde arriba, comida al solete y para abajo.
Fin de semana completo para todos.


