


Al final acabamos en Araia y decidimos subir al Aratz, todo un acierto ya que aunque en la cima
nos acompaña la niebla, durante todo el día disfrutamos de un sol muy agradable y unas muy bu
enas vistas.


Dejamos el coche en la antigua fábrica y poco a poco subiendo entre las hayas nos plantamos en la base de la cima, donde nos está esperando la niebla y algo de viento. Picamos algo arriba y bajamos en dirección a la calzada romana y el Tunel de San Adrian para acabar en el parquing que sube de Zalduondo. Solo nos queda bordear el Aratz y regresar a Araia.
Esta vez, hemos disfrutado de la compañía de Lucas, que no paró un momento y bajó impecable del monte, porque como dice Mikel " La Naturaleza es Sabia "
