Lo del esquí de fondo lo dejaremos para la próxima vez, que con la nieve que habia estaban todas las carreteras cerradas, bastance hicimos con poder salir de la casa y dar alguna vuelta por la zona.
El pasisaje estaba precioso y aunque el tiempo no dejaba hacer mucho subimos hasta el col de Soulor con raquetas para desde aquí por las pistas de esquí de fondo alcanzar el Col de Soum y bajar por todo el valle directos a la casa.
El domingo paseito por caminos entre cabañas en la zona de Arres en Lavedan y regreso a casa.
Tendremos que mejorar para la próxima nuestras habilidades en la conducción con nieve y la puesta de cadenas y sobre todo ¡¡¡ Nunca dejar el coche solo en una placa de hielo en cuesta !!! Creo que a joseba todavía le tiemblan las cachillas. Finalmente todo quedó en un susto y pudimos ver por primera vez como Josetxu trabajó duro con la pala para quitar nieve.




















Entre lluvia, niebla y ventisca, cinco integrantes de la expedición, se adelantaron y los otros dos nos quedamos rezagados, siguiendo las huellas y a los que creíamos nuestros compañeros, hasta que llegamos a la cima y nos percatamos que a los que habíamos seguido no eran de los nuestros. Con cara de tontos, decidimos volver hacia los coches y desistir de subir al Coriscao (otra vez será).


