Érase una vez un grupo de 12 montañeros y 2 aprendices de..., que decidieron pasar cuatro días en
Orbaitzeta.
El primer día, el jueves 6 de diciembre, partieron de
Santurtzi y una vez llegados al albergue de
Mendilatz, descargaron y subieron al monte
Urkulu (1419 m)

El día fue bonito y en la cima, cuando la niebla se lo permitió, pudieron disfrutar del paisaje que desde allí se podía divisar.Después de llegar al albergue, ducha,
cafecito,
cervecita... y se fueron a cenar y tras un rato de
terlulia todos se fueron a descansar.

El segundo día amaneció, viernes, y malo, muy malo les salió. Desayunaron tranquilamente y a Roncesvalles marcharon, donde visitando la Colegiata estuvieron disfrutando.
De allí, como el tiempo les obligó, a Burguete fueron a llantar.
Al llegar el tercer día, sábado, el tiempo parecía inseguro, al igual que algún que otro mendrugo. Los decididos, al
Mendilatz (1337 m) subieron y gracias a ello una bonita mañana y paisaje vieron.

El último día llegó, domingo, e igual de malo salió. Tras desayunar y recoger, el pantano de Irabia fueron a ver

Pasearon y a Otxagabia llegaron, donde comieron y anduvieron para ver el pueblo entero.

Ya en camino, en la Fox de Arbayun estuvieron.
Por último decir que en los momentos de ocio, el parchís les hizo reír y un poco discutir, siendo las chicas las que con suerte ganaron al fin. Aunque como alguien dijo allí:"al saber le llaman suerte"
Esta historia llega a su fin y una moraleja hay que decir:
"Cuando el tiempo monte no deja hacer, siempre hay un restaurante donde ir a comer".